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¿DEPRIMIDO O VIVIENDO?

“NO ESTÁS DEPRIMIDO: ESTÁS DISTRAÍDO”
Facundo Cabral

A propósito de la celebración del día Mundial contra la Depresión, la semana pasada, se nos antoja intentar una visión diferente de una de las enfermedades mentales más graves e incomprendidas.

 

No es infrecuente escuchar en conversaciones cotidianas “me diagnosticaron depresión hace muchos años y tomo medicamentos” o “estoy tan deprimido!”… Gracias a esta normalización, una enfermedad bastante grave, se ha convertido en el receptáculo de emociones que acompañan el diario vivir, o muchas veces es la excusa para evitar situaciones que nos resultan incómodas.

ENTONCES ¿QUÉ ES ESTAR DEPRIMIDO?

La depresión es una enfermedad mental grave. Más común en mujeres que en hombres y puede presentarse en adolescentes y en niños. El deprimido no tiene una razón para estar profundamente triste; nada explica esa desmotivación profunda, ese deseo de hacer nada, esa visión gris del mundo, ese deseo de morir.

 

Quien padece una depresión experimenta un intenso dolor que no puede localizar, una sensación de soledad e indefensión que no es posible aliviar con consejos, descanso ni distracción alguna.

 

Como la gran mayoría de las enfermedades mentales, tienen un curso crónico y requieren de evaluación y atención urgentes por un médico especialista. Su desenlace, no siempre puede ser satisfactorio, por eso, no podemos jugar con ella.

NO ES DEPRESIÓN: ES VIVIR

Y es que, ¿Quién no se ha sentido muy triste al perder un empleo por el que apostó sus ilusiones, o romper una relación de pareja larga y promisoria? 

La sumatoria de pequeños problemas diarios, rutinas, presiones en el trabajo, dificultades en el hogar van generando fatiga y finalmente una sensación de cansancio constante que puede confundirse con un estado depresivo.

Poco a poco, la velocidad de la civilización nos ha ido sumergiendo en una suerte de carrera sin fin, apartándonos de esos momentos que nos permiten pensar en lo que hacemos; al final del día nos embarga un sentimiento de frustración que podemos confundir con una enfermedad.

FILOSOFANDO UN POCO…

Mirarnos al espejo y ver platear nuestras sienes y aparecer los albores de la vejez, que irremediablemente se acompañan de una sensación de soledad…

Cuando meditamos en un futuro muchas veces incierto, a juzgar por los noticieros que nos traen acontecimientos poco alentadores…

Y si además hemos experimentado pérdidas y fallecimientos de seres queridos que, aunque alejemos de nuestra mente la idea, nos recuerda la propia finitud…

LA VIDA NO ES UNA TAZA DE LECHE

Es que la canción “la vida es un carnaval”, no es más que un recurso motivador! Vivir se trata de eso: subir y bajar.

Recordar que respiramos cada día, que podemos caminar, que el sol sale todas las mañanas y la luna alumbra muchas de nuestras noches, cuando no son las estrellas las que nos acompañan.

Que el frío del invierno se viste con la hermosura de una nevada y el más caluroso verano nos invita a un fresco camino por la playa.

Que los problemas son oportunidades para crecer y las lágrimas invitan a una caricia y a un beso.

Vivir el hoy a plenitud que ya el mañana traerá su propio afán!

La vejez es experiencia, pistas bailadas, sonrisas regaladas y un espíritu lleno de gratitud por lo aprendido y dispuesto a entregar. Y la muerte es trascender, nunca el fin.

PARA UN POCO, MIRA A TU ALREDEDOR Y DISFRUTA DE LO SENCILLO Y HERMOSO A TU ALREDEDOR… ENTONCES VERÁS QUE “NO ESTÁS DEPRIMIDO: ESTÁS DISTRAÍDO”

2 comentarios en “¿DEPRIMIDO O VIVIENDO?”

  1. Carolina Anziani Ibarra

    Una maravillosa interpretación de la realidad ! Me encanto, así es todos en algunos momentos o la mayoría del tiempo estamos distraídos, entre tanta “ocupación”
    Bella reflexión !!!

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