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Ansiedad, Una Señal de que Algo No Anda Bien

Ya Freud nos hablaba del peligro de considerar la ansiedad como una enfermedad y no como una señal del cuerpo y del inconsciente de que algo no funciona adecuadamente.

La ansiedad es la protagonista de nuestra vida del siglo XXI, la encontramos en la televisión, en la web, en las conversaciones cotidianas, en el box de atención médica y en las urgencias hospitalarias.

Pero, ¿y si dijéramos que la ansiedad puede ser normal?

Imaginemos que ante una amenaza, interna o externa, quedamos sin reaccionar, sin defendernos. Lo más probable es que sucumbamos al peligro. Por eso nos genera tanto disconfort percibir la ansiedad, porque estamos seguros de que algo nos puede atacar. Sólo que a veces pueden ser los propios fantasmas que albergamos en el inconsciente.

¿Cómo sé que tengo ansiedad?

La ansiedad tiene dos componentes: físicos y psicológicos. 

 

Sensaciones desagradables como sudoración fría, temblores, respiración acelerada, taquicardia, inquietud motriz a veces extrema, boca seca.

A nivel psicológico puede presentarse estado de confusión, dificultad para concentrarse, pensamientos de muerte inminente minusvalía o discapacidad. 

No siempre están presente todos los síntomas, ni son muy intensos; esto establece la diferencia entre la enfermedad y la ansiedad que puede presentarse a veces, de forma cotidiana. El problema está cuando se convierten en un estado frecuente o casi permanente en el diario vivir y pueden terminar desencadenando un trastorno mental por ansiedad.

¿Ansiedad o Miedo?

Un estado muy similar y bastante frecuente se presenta cuando estamos frente a una amenaza externa. Cuando podemos identificar al agresor que desencadena todas estas sensaciones. 

Por ejemplo los niños cuando presentan estos síntomas ante un perro o un caballo, o el miedo a las alturas, o a los reptiles. Miedo a estar solos, a los muertos, a los fantasmas. En fin, cuando podemos identificar el objeto que nos produce la sensación desagradable, hablamos de miedo.

Mientras que, cuando no existe un motivo que haya desencadenado ese estado de disconfort físico y/o psicológico, hablamos de ansiedad.

 

Entonces ¿Cuándo debo consultar?

Cuando los síntomas de la ansiedad se convierten en un estado constante, que perturba el funcionamiento normal de la vida cotidiana, se hace necesaria la evaluación por un especialista en el área para establecer si tenemos una enfermedad que requiera atención.

Cuéntanos, ¿has sentido ansiedad alguna vez? ¿Cómo lo manejas?

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